Las recetas de Steve Chef: Lomos de ebuk adobado a las cuatro estancias
¿Quién no conoce a Steve Chef? Ese tipo de mediana edad, mediana estatura, mediano volumen, mediana sonrisa y completamente calvo que se cubre con un gorro de hornero de pizzas mientras dicta sus recetas en la Haute École de Cuisine Maquérienne de Paris, junto a la Apple Store de Louvre, y que ahora acude a Jaén atraído por el ruido del GUM. El que agita los brazos como si echara a girar un trozo de masa, alza la voz haciéndose oír sobre el eco del Big Bang gumero y definitivamente nos convence de algo que ya sabíamos: que viene a esta página con una sección de recetas maqueras. Arquea las cejas y empieza con algo muy francés: “Mon ami, la cocina es muy simple; hay mil maneras de cocinar el mismo plato, cien maneras de saborearlo, pero sólo hay una suficiente para Steve Chef: la manera de Steve Chef, por supuesto”. Pues esa manera va a ocupar esta sección. No se trata de aprender a manejar la thermomix ni la batidora (para ello acuda, por favor, al jodido manual), se trata de practicar el campo de distorsión de la realidad de Steve Chef para culminar en la degustación de los cocinados más obvios. Steve nos hace una minimalista demostración curvando una lámina de masa de hojaldre recién cogida del office hasta convertirla en un canuto con el que estampa una amanzanada O sobre la encimera que arranca un enorme entusiasmo. We are ready, mister Chef.
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Steve Chef inicia su cocina minimalista con un plato intemporal, multiplataforma, de atrevido diseño y elaborado naturalmente a partir de elementos gratuitos que están a nuestra disposición en la Web: la conversión y lectura de libros digitales o, para decirlo con propiedad, Lomos de ebuk adobados a las cuatro estancias.
Ingredientes:
Unos cuantos libros, al gusto, de las batidas de caza de las reses más orondas y camperas que se conocen por estos lares (y mira que hay tradición de caza por aquí): El Último Libro.
Un software de escritorio para corte y tajada de los lomos de los libros digitales: Stanza
Y para completar el plato podemos elegir entre estas cuatro salsas:
Un software de lectura para el iPhone e iPod Touch: Stanza
Un software de lectura para el iMac: Adobe Digital Editions
Un software de lectura para el Macbook: Read Right
Un software de lectura para el Windows Mobile: Freda
Generalmente El Último Libro nos ofrece la obra (semi)completa de un autor en formato .rar, así que elegimos la pieza cuidadosamente, extraemos aquellos lomos que nos interesan, desechando los demás. Una vez hecho esto, disponemos de algunos .doc, .rtf, .txt ó .pdf con los que vamos a confeccionar un delicioso manjar.
Si lo tenemos todo en formato .pdf ó .epub o, bien, nuestra salsa favorita es la de iPhone/iPod Touch podemos saltarnos la conversión en tajadas puesto que ya tendríamos los dos formatos más versátil (pdf) y moderno (epub) que existen o, en el segundo caso, el corte no es necesario. En los demás casos, sometemos los lomos a una breve sesión de corte y moldeado con Stanza.
Abrimos los libros digitales que deseamos convertir y seleccionamos a continuación para cada uno de ellos el formato de salida, que Steve prefiere que sea pdf por su versatilidad y equilibrio de colesteroles. Aprovecho para preguntarle qué demonios es el epub y responde que es una nueva pieza, el estándar de facto del lomo moderno, derivado del xml, que se está imponiendo cada vez más en la cocina creativa. Pues bueno.


No está de más recordar que nuestra encimera OS X dispone de una salida automática de pdf, al estilo churrero. Desde cualquier aplicación que permita imprimir un documento, no importa que se tenga instalada o no una impresora, podemos obtener un pdf abriendo el menú Archivo, seleccionando Imprimir…, pulsando el botón PDF y posteriormente el tipo, por ejemplo, Guardar como PDF.


Ahora el lomo ya está medio hecho. Sólo queda el paso final, el toque maestro de Steve Chef, según sea la salsa con que vamos a servirlo.
a) iMac.
Lanzamos Adobe Digital Editiions, pulsamos sobre el icono Biblioteca y bajo la opción de menú Agregar elemento a la Biblioteca abrimos el pdf ó epub deseado.
Luego pulsamos en el icono Leyendo y a disfrutar maximizando la ventana de la lectura.
En otra receta posterior Steve Chef enseñará cómo unificar las salsas iMac + Macbook en la barbacoa de libros y tebeos..


b) Macbook (especialmente Air)
Echamos mano de la aplicación ReadRight, el grill microondas, con la que abriremos un documento pdf y a continuación lo mostrará a toda pantalla pero girada para que podamos leerlo en el portátil como si fuera un verdadero libro.
c) iPhone / iPod Touch
En caso de que nuestro dispositivo de lectura sea uno de éstos, no hace falta traijinar en los fogones. Directamente, con todos los libros que deseamos pasar abiertos en el Stanza de
escritorio, comprobaremos que tenemos marcada la opción de Enable Sharing en el menú Herramientas (sólo hará falta hacerlo la primera vez), abrimos el Stanza en nuestro pequeñín y, si es necesario, retrocedemos hasta la pantalla Biblioteca y seleccionamos Libros Compartidos; a continuación veremos la leyenda Books on y el nombre de nuestro iMac, pulsamos, nos pedirá permiso, aceptaremos y ya tendremos a nuestra disposición todos los libros abiertos en el mac. Pulsamos sobre el icono que hay arriba a la derecha o, si queremos seleccionarlo uno a uno, pulsaremos sobre el deseado, y lo tendremos para descarga igualmente.
A partir de aquí degustaremos un sabroso plato fácil de hacer y con infinitas variaciones de manera que podremos estar toda la vida liados con los pucheros. Y, para acompañar, nada mejor que un espiritoso vino, Il Cielo in una Stanza, esta vez con amodorrador aroma francés a cargo de Carla Bruni (que aproveche).
Steve Chef se niega a darme detalles de la salsa windows-mobile porque, dice, es para adecentar hamburguesas, y termina hablando por los codos de la compota de manzana “alla Cupertino”, de los gustos culinarios de Sarkozy y la Bruni, y de otros gustos aún más exquisitos que no quiero perderme y, por eso, os emplazo para una nueva receta de este portentoso genius de la nouvelle cousine maquérienne. Hasta pronto.