Feliz nuevo año, Artorj
Regresando de madrugada a casa de un cumpleaños familiar, cuando las calles se han quedado vacías y el pavimento aún retiene algo de la humedad de horas anteriores y flota ese silencio interior que sigue al bullicio de la fiesta, tiene uno la certeza de que la celebración no está completa, de que algo falta, y uno llega a darse cuenta de que la última copa se brindó y escanció en honor a alguien más de nuestro grupo, del GUM Jaén, que también cumple años hoy (o ayer) y que seguramente ahora duerme y no sabe que también estuvo festejado. Amigo Artorj, desde las casi dos de la madrugada: ¡Feliz nuevo año! Hala, que se sepa.
P.D. Se me ha caído la ceniza del puro sobre el teclado: alegría, alegría










